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Escúchalo mientras caminas!

Una de las razones por las cuales empezaste a considerar la idea de “vida remota” tiene que ver con gestionar tu propio tiempo, experimentar sobre entornos diferentes y no tener que responderle a nadie que te ordene cosas.

Tarde o temprano te das cuenta que aquello que te ordenan en un trabajo en relación de dependencia organiza tu trabajo y no es algo de lo que estés acostumbrad@ a encargarte.

El solo hecho de gestionar tus acciones en función a tu proyecto el 100% del tiempo puede ser un punto de fricción en tu vida que puede llevar fácilmente a la desmotivación. En el camino a luchar contra ella, deberás armarte con todo lo necesario para lograr atravesarla sin demasiado esfuerzo.

Las herramientas deberán ser eficaces específicamente para lo que te dediques.

Si tus actividades tratan de brindar un servicio, entonces la continua mejora y resultados visibles podrán ser fuente de motivación renovable.

Si tus actividades brindan un producto, seguramente el refinamiento, la renovación y las buenas reseñas sean fuente de motivación en rangos generales.

Pero ¿cómo logras conseguir la renovación constante?

Tendrás que reunir una serie de componentes que te permitan planear a largo plazo y mantener un standard asequible desde el punto de vista del esfuerzo. Si el esfuerzo es demasiado grande, será difícil mantenerlo en el tiempo. Si el esfuerzo es demasiado pequeño, entonces será difícil tener la concentración suficiente para que perdure.

Tener un plan

Alterar tus entornos es una forma interesante de producir motivación. Proyectar los cambios son parte del plan, pero también el solo hecho de hacerlos te generará motivación.

El diseño de un plan puede ser aplicado a diversos aspectos de nuestra vida. Parece super costoso y una gastadero de energía, pero en realidad se trata de dedicar todos esfuerzos a obtener un resultado en particular: orientar tus acciones hacia donde te diriges.

Buscarás el dominio de esas acciones para que no resulte desmotivante cuando no sucedan. Saber que están orientadas de igual manera hacia donde te diriges hará que no importe mucho si un día no resultaron.

Serán los esfuerzos los que dominen la jugada, pero por sobretodo pequeñas modificaciones que tendrán un gran impacto en tus resultados.

¿Cuántas de tus acciones responden acordemente a lo que quieres lograr?

Ésta es una pregunta incómoda que pretende abrir camino hacia dónde vas, pero también pretende armarse de aquellas acciones que actualmente sí están funcionando para que se cumplan tus metas.

Más adelante veremos cómo las acciones necesarias pueden ejercer fricción y cómo hacer para contrarrestarla.

Si identificas las acciones, las realizas una y otra vez he identificas la mejoría, entonces podrás ver la sustancia nueva que muchas veces funciona de catalizador de la motivación.

Destacar aquello que vas a mejorar va a incluir una toma de conciencia sobre la actividad y posterior confirmación de la recompensa. Es como mantener el pajarito en el aire en el Flappy Bird cada vez que ratificas tu perfeccionamiento.

Este es el cambio light que puedes hacer en tus actividades.

Fácil acceso

A veces es solo un problema de acceso. Quizás tienes todo lo que necesitas para hacer que tu día sea productivo, pero resulta difícil trasladarse al lugar que sabes es apto para tener mayor concentración. O quizás necesitas una opinión idónea sobre un tema que necesitas resolver pero no tienes a nadie cerca para que te dé una mano.

La accesibilidad es clave a la hora de ejercer la menor resistencia para lograr mantener la motivación en un loop.

Sabes que debes escribir 1000 palabras para alcanzar tu meta diaria para escribir un libro, pero primero tienes que darle de comer a tu bebé, limpiar la casa, sacar al perro y cortar el pasto. Resultado: desmotivación causada por la fricción ejercida sobre esa tarea.

Uno pretende que mágicamente sus tareas cotidianas se ajusten a eso nuevo que uno quiere hacer.

Si resulta difícil de acceder entonces no lo harás. Tiene que estar en el lugar y tiempo adecuados. Una interrupción, un desajuste, un poco de fricción y fácilmente recurrirás a tus actuales hábitos que tienen el camino más marcado y consumen menos energía que los que quieres implementar.

Para continuar motivado deberás diseñar el acceso adecuado para tus actividades.

Nuestro entorno a nuestra disposición.

Si trabajas en la mesa de la cocina, seguramente haya cosas que estorben tu concentración, tu familia entrando y saliendo o tu compañero de piso picando cebolla. El acceso a tu estado de concentración es complicado entonces simplemente no lo haces.

Este es el cambio medium que puedes hacer en tus actividades.

Los entornos como fuente de motivación

Los ambientes, por más atractivos, deslumbrantes y exóticos, pueden ser totalmente desmotivadores.

Imagínate lo siguiente:

Estás en el medio de una ciudad pequeña del oeste de India. Desde hace tiempo que quieres viajar allí y vienes planeándolo con dedicación. Como tu trabajo te permite estar en cualquier lugar del mundo sin conexión te aventuras a ir a cualquier lado.
Finalmente llegas al pueblito y te das cuenta que es realmente muy económico vivir allí por unos meses. Alquilas una habitación por unas semanas con confianza y te dispones a recorrer el lugar con detenimiento. Dependiendo a lo que te dediques, el pueblito puede resultar de lo más inspirador.

Escenario A: Nuevas costumbres, comida distinta, gente que aprecia otras actitudes, conoces nuevos amigos y puedes hasta escribir un libro de viajes con las relaciones y experiencias que haz formado. El nuevo entorno nutre nuevas estructuras que podrás aprovechar para crear nuevos materiales, tener nuevas herramientas y aplicarlas en los proyectos que te propongas.

Escenario B: Las nuevas costumbres y la comida distinta hace que no termines de sentirte cómodo con tu digestión y tu estadía en general. Encuentras momentos para el trabajo, pero el pueblo está tan alejado de la materia a lo que te dedicas que la inspiración no llega. Terminas haciendo lo que puedes porque el cuadro que haz planteado con tu forma de trabajo lo permite, pero al final de todo, no es mágico.

El entorno debe acompañar tu trayectoria.

Como lo propone James Clear en este artículo, los entornos deberían jugar a favor tuyo. A veces no te das cuenta y el ámbito en el que normalmente te encuentras no se corresponde con lo que quieres obtener. Sin dejar de lado nada, deberías poder incluir en este análisis incluso a tu familia.

¿Son tus pares, tus amigos, tus padres, tus confidentes, gente que acompaña la trayectoria de lo que quieres obtener?

Es una pregunta incómoda porque muchas veces la familia se concibe como algo que viene incluido y debe aceptarse, pero ser sincer@ contigo mism@ es lo mejor que puedes hacer para saber si vas por el camino de lo que quieres ser.

Los entornos aptos para cumplir con tus objetivos son aquellos que potencian la actividad a la que te dediques.

Gente que se vea interesada por lo que haces y comparta sus formas de trabajar, nuevas miradas sobre un mismo tema, espacios que fomentan la concentración y permiten fluir en tus tareas con facilidad.

Aquellos sitios que permitan crear un espacio para el intercambio son los mejores para tener en cuenta a la hora de permanecer motivado.

Algunos que puedes tener en cuenta:

  • Cafeterías o co-working visitado por personas con actividades similares a la tuya
  • Espacios de esparcimiento con gente de tu edad
  • Actividades alternativas que permitan ampliar tu círculo de conocidos
  • Espacios que sean intrínsecamente inspiradores como los paisajes
  • Actividades que demanden emotividad (te va a dar qué contar y por ende una historia más para compartir)
  • Nuevos países que no hayas visitado
  • Nuevos lugares de tu ciudad que no hayas visitado

Las fuentes se pueden modelar a gusto

¿Qué te resulta inspirador? ¿Puedes definir eso sobre la actividad a la que te dedicas?

Si dices que sí, no lo creo. O por lo menos lo veo muy vago.

¿Es realmente aquel paisaje el 100% de las veces inspirador? ¿Es realmente aquella persona que tanto admiras inspiradora cada vez que la visitas?

Seguramente hasta ella/él tenga sus momentos. Varía tanto de lugar en lugar y de momento en momento que deberás encontrar una forma más consistente.

Las pequeñas batallas en el día a día son las fuentes que generarán la motivación para lo que sigue y permitirán mantener tu estado en alza.

La estructura que modeles para que esto perdure en el tiempo es lo que verdaderamente alimenta tu inspiración.

Este es el cambio fuerte que puedes hacer en tus actividades.

Todos los hábitos son efectivos

En definitiva, tus hábitos, sean malos o buenos, resultan efectivos. No conoces bien por qué suceden. No te encargas de descubrir el motivo por el cual comenzaste a fumar, pero siempre resultó efectivo para algo.

De la misma manera, lavarte los dientes, bañarte a una determinada hora, almorzar o hablar siempre de lo mismo son hábitos efectivos.

Son respuestas a algo que en un momento necesitó de mucha energía para resolverse, para luego gastar un poco menos, luego aún menos y al final, una vez hecho hábito, el requerimiento de energía es el mínimo indispensable.

Efectivamente se volvieron útiles para eso que inicialmente no conocías ni percibías que estaba y cumplieron con su parte del trato.

Queda ahora determinar causas, mover fichas, empezar la reparación de aquellos que creamos inútiles para nuestros deseos y refinar aquellos que nos ayudaron a llegar a donde estamos hoy.

El progreso como fuente interminable de motivación.

¿Cuántas veces te ves motivad@ por ir al gimnasio y al terminar te das cuenta que los resultados no llegaron y entonces lo dejas?

Necesitas encontrar un sistema que permita medir, aunque sea mínima, la evolución, mejora y desarrollo de lo que sea que hagas. Utilizaremos la famosa racha. #rachahack

Este sencillo sistema permite ser aplicado casi a cualquier cosa. ¿Qué pasa cuando cuentas 1, 2, 3, 15, 25, 50 veces algo? Seguramente quieras hacerlo la vez 51. Es impresionante el poder que esto tiene a la hora de comandar y computar tu progreso. Sin darte cuenta, responderás a tu espíritu competitivo y lo usarás a tu favor para mantenerte motivado.

La fuente puede ser cualquier cosa que tu quieras, siempre y cuando sea registrable y permita una continuidad.

De esta manera podremos plantear un conteo diario que permita mantener la racha. ¿Cómo hacemos?

Siempre tendemos a lo simple:

  1. Hoja cuadriculada.
  2. Ponemos un título para nuestra Hazaña arriba de todo. (Por ejemplo:
  3. Cada cuadradito es un día (recomiendo por día en vez de por semana).
  4. Marcamos con una cruz el cuadradito que completamos al final del día.

El dispositivo es transportable y de muy bajo costo. Veremos gráficamente nuestro progreso, permitirá mantener la continuidad y mantendrá arriba nuestra motivación.

Recomiendo darle algún toque personal para que este no pase como otro papel en nuestro escritorio o mochila. Siempre viene bien ponerle nuestra dedicación para que el ritual levante la significación y no sea fácilmente olvidado.

El sistema cobra efecto en un tiempo relativamente corto. Deberemos pasar unos 20/25 días luchando contra cierta fricción hasta ver una acumulación de crucesitas que hará que no soltemos el papel nunca más.

Se vuelve un juego, eso es lo más importante.

Cuando perdemos el progreso

Tienes un viaje, un día estresante o un entorno que necesariamente te hace perder el foco y por supuesto que pierdes la racha. ¿Qué haces?

Tu vida es bastante más compleja y dinámica como para comportarse de manera robótica y no permitirte la falla o pérdida de conteo.

La racha tiende al infinito si no aportamos nuestra visión y la seccionamos o aunque sea permitimos que funcione de manera más humana.

¿De qué sirve tener hecho 300 veces una actividad y ver el número?

Aunque ese número sea un montón y sea toda una hazaña llegar hasta ahí, para muchos resulte difícil semejante consistencia. Pero, ¿qué pasa si hiciste la tarea en 6 rondas de 50 días? Aquí cambia la ecuación.

Yo desarrollo una alternativa al sistema que sucede de la siguiente manera: planteo lotes de mejoras. Esto tiene en cuenta el error y alivia la presión ya que volver a arrancar no resulta tan difícil.

En vez de tener la hoja cuadriculada sin límites, marco lotes para generar niveles a cumplir. Por ejemplo cada línea es un nivel.

Podrías decir que se trata de escalar los niveles. Sino completas el nivel con una vida, vuelves a empezar. Los video juegos sirvieron para algo después de todo.

Maravilloso todo esto, pero me cuesta empezar... ¿qué hago?

Todo lo que debes hacer es empezar, ¿no? La gente que dice que esto es fácil no merece que le prestes atención.

Lo que no es fácil es dar el salto de fé que necesita cualquier actividad que no tienes idea cómo va a resultar. Si eres un temeroso de la incertidumbre, los nuevos desafíos te dejarán helado. Si pretendes conocer cómo resultará, no lograrás mover ese electrón inicial necesario para desencadenar un suceso de interacciones que acabe en la inauguración del primer paso.

Cliché o no cliché, el primer paso tiene que ocurrir. Ponlo de esta manera: ¿Cuándo ocurrió algo sin el primer paso? Mmm nunca, te lo aseguro.

Así, cuentas con que la primera acción deberá ser mover átomos para realizar aquello que creas que tiene que ser consumado.

Una vez entendido que esta es la única manera, lo que resta es trabajar sobre llevarlo acabo. A veces mover átomos puede resultar difícil.

Un método tedioso, pero simple es el de reducir el acto a la mínima expresión.

Supongamos que quieres tomar clases de baile. Tienes miedo de quedar en ridículo y por ende no lo haces. Así, postergas la actividad, pero sabes que te encantaría saber bailar.

¿Qué tal si apuntamos a desmenuzar la actividad hasta el nivel de los electrones?

Sería trabajar de adelante para atrás:

Lo que evita que hagamos la actividad es ese primer paso. Entonces descomponemos las actividades hasta la mínima expresión:

Agendar una clase

Llamar o mandar correo ↓

Marcar el teléfono ↓

Reservar 5 minutos libres ↓

Buscar el espacio de baile que nos parezca ↓

Hacer research de espacios de baile ↓

Saber qué tipo de baile vas a hacer ↓

Determinar un día para ir a baile ↓

Revisar tus espacios libres para tomar clases ↓

Abrir tu calendario ↓

Abrir tu teléfono↓

Meter la mano en tu cartera o bolsillo ↓

Mover tus músculos para mover el brazo ↓

Pensar en mover el brazo ↓

Tener la idea de mover el brazo ↓

Y aquí es donde tienes que poner la mayor fuerza de voluntad, prestarle atención a aquello que tienes dentro que te dice que estás por tener la idea de ir a bailar. Una vez que tienes la idea, luego queda mover el brazo y seguir con lo demás. Parece complejo así de descompuesto, pero puede suceder todo en aproximadamente 2 minutos.

Ya tienes agendada una clase!

Ahora queda ir realmente a clase. No es fácil, ¿verdad?

Entonces:

Tomar una clase de baile

Esperar a que comience la clase ↓

Entrar al salón ↓

Saludar al profesor ↓

Presentarse en mesa de entrada ↓

Trasladarse hasta el lugar ↓

Prepararse para la clase ↓

Y así podemos seguir reduciendo pero ya vemos hacia dónode va la cosa.

El primer paso debe ser pequeño. Es obligatorio para aquellos que les cuesta empezar. Sino nos veremos abrumados.

Una vez dado aquel pasito, podremos implementar el sistema de racha para no perder la cuenta y la continuidad que necesitamos para vencer la incertidumbre.

En definitiva

Mantener la motivación con mucha disposición de espacio y tiempo es complicado. Saber qué viene después de qué puede ser abrumador y dejarlo al libre albedrío puede hacer que termines en la procrastinación absoluta.

¿Qué pasa si creamos sistemas que liberen al pobre cerebrito de tener que imaginar qué hacer?

Generar hábitos productivos aplaca la necesidad de ser creativ@ en situaciones donde no necesitamos canalizar tanta energía para resolverlo.

Así, encontrarás la mayor cantidad de energía aplicada a la creatividad dentro de la actividad y no te la quitará la planificación y gestión de tareas para poder seguir adelante.

Para provocar el desencadenamiento de hábitos incentivantes propongo:

  1. Generar una intención. Quiero hacer X
  2. Convertir “un paso a la vez” en el mantra de tu actividad. Reducción a la mínima expresión de los pasos para encontrar la continuidad
  3. Encontrar espacios que nutran tus actividades
  4. Encontrar gente en esos espacios que sumen y aporten con miradas nuevas

Cualquier plan puede fallar, pero lograr encontrar sistemas que no sean demasiado complejos y permitan practicarlos sin demasiado roce va a hacer que poco a poco disfrutemos más nuestra actividades.

Ser y mantenerse creativ@ incluye la gestión de tu tiempo y la predisposición hacia tus actividades. La labor en sí misma queda trunca si no cumplimos con sostenerla en el tiempo. Esto provocará un sistema que automatizará las llegadas hacia nuestras actividades principales y las librará de fricciones.

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Los contenidos de este artículo están inspirados y citados de el libro Atomic Habits de James Clear que desarrolla la implicancia de hábitos saludables en nuestra vida para el desempeño en nuestras actividades.

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